Ofrecer orientación y asesoramiento a las personas y familias insertas, o que puedan verse insertas, en un procedimiento de ejecución hipotecaria de los recursos, derechos y trámites que les asisten en tal situación.

Ofrecer asesoramiento y apoyo social a aquellas personas que puedan verse insertas en un procedimiento de ejecución hipotecaria.

Ofrecer asesoramiento jurídico a aquellas personas que sean objeto de un procedimiento de ejecución hipotecaria.

Fomentar el recurso de Intermediación con las entidades acreedoras a fin de encontrar soluciones acordadas entre éstas y el deudor para aquellas situaciones que tienen perspectiva de mejora o que, con determinados cambios en la relación pueden conseguir soluciones efectivas que impidan una ejecución hipotecaria.

Procurar que sea efectivo el derecho a la vivienda para los casos de pérdida de la vivienda habitual y única a causa de un proceso de ejecución hipotecaria, mediante el ofrecimiento de un alojamiento alternativo.

Alquiler social

La pérdida de la vivienda tras la subasta y lanzamiento del inmueble dejan al afectado en situación de precariedad. El afectado puede acceder a un alquiler social con unas rentas más económicas. Actualmente el innumerable parque de viviendas adjudicadas a las entidades bancarias supone una fuente de bienes para ser destinados al alquiler social.

Condonación de la deuda

Consiste en la venta del inmueble con valor de mercado actual y negociación con la entidad acreedora para una "condonación y quita de deuda" del resto.
En consonancia con la espectacular bajada en el precio de la vivienda, es frecuente que el valor de la misma sea a día de hoy, notablemente inferior a la deuda contraída. Una solución eficaz para las dos partes del conflicto es la venta del inmueble con valor de mercado actual y la negociación con la entidad acreedora para una “condonación y quita de deuda” del resto. Las condonaciones pueden ser del importe total restante o de cantidades importantes que ayuden al deudor a hacer frente a un pago acorde a sus ingresos.

Refinanciación de la deuda

La refinanciación es una fórmula mediante la cual la entidad financiera adecua las cuotas a los ingresos del deudor, ya sea mediante una carencia en el pago de capital pendiente e intereses ordinarios, o bien, entregando una nueva cantidad al deudor e incrementando el principal (deuda original) para hacer frente al préstamo contraído por el mismo.
Refinanciar la deuda hipotecaria es una solución sólo viable cuando la situación económica del deudor previsiblemente va a mejorar en el futuro o sus expectativas son favorables respecto a su situación laboral con un empleo estable que le permitan ingresos en un futuro.

Suspensión y aplazamiento de la deuda

Son soluciones a “corto plazo”. Se centran en alargar el tiempo del procedimiento cuando ya se ha iniciado la ejecución hipotecaria. Con la nueva Ley de protección de los deudores hipotecarios se intenta que colectivos sociales desfavorecidos puedan aplazar la ejecución dos años. También se intenta conseguir menor deuda para el afectado aunque la pérdida de la vivienda es irreversible, si no se produce el pago de la deuda contraída.

Dación en pago parcial


En una dación en pago parcial, el afectado pierde su vivienda pero no consigue la extinción total de la deuda con el banco, aunque sí la reduce considerablemente. Mediante esta fórmula se entrega el inmueble al banco (antes o durante la ejecución, pero siempre antes de la subasta) con reconocimiento de deuda de acuerdo a la capacidad de endeudamiento y pago del deudor. Se instrumentaliza mediante escritura pública y se realiza el reconocimiento de deuda en la misma escritura.
Para que la entidad acepte la dación en pago es imprescindible que el inmueble no tenga anotadas cargas posteriores (embargos, segundas hipotecas, etc…) ya que entonces, la entidad tendría que hacerse cargo de la deuda posterior.

Dación en pago total

Una dación en pago total es la entrega del inmueble a cambio de la deuda. La entrega puede ser antes o durante la ejecución hipotecaria, pero siempre, antes de la subasta. Todas las entidades acogidas al código de buenas prácticas están obligadas a aceptar la dación en pago si el deudor hipotecario cumple con los requisitos establecidos en dicho código. El Gobierno puso en marcha el Código de Buenas Prácticas en abril de 2012 y más 4.400 deudores hipotecarios han solicitado acogerse y cuenta en la actualidad con 97 entidades adheridas. La dación total se instrumentaliza mediante escritura y el día de la firma el deudor debe entregar las llaves de la vivienda.

Alternativa habitacional

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